Todo listo

Imágenes de un niño con su madreEn nuestros cuentos infantiles os dejamos el cuento todo listo.

Faltaba muy poco para que Pablo comenzara a ir al colegio. Su madre había pegado en el frigorífico una lista con todo el material que iba a necesitar. Pablo le pedía todos los dias que le leyera la lista.

– Te lo leo por última vez – decía su hermana – un lápiz negro, lápices de colores, un cuaderno, la agenda, los dibujos, rotuladores, un estuche… y ¡yaa! basta ya. – pablo me aburre leer todos los dias lo mismo. Esa tarde Pablo y su madre salieron de compras, caminaron y caminaron, calles y más calles, librerías y más librerías… poco a poco consiguieron reunir todo el material escolar.

Dibujo de un niño con su perro

Ya en casa Pablo abrazado a su mochila nueva, que era grande como la de sus hermanos. Mostraba una sonrisa de oreja a oreja. Estaba tan cansado que se sentó en el sillón y se quedó dormido… y en ese mismísimo momento corrió lo ¡impensable! Nala la cachorra, tomó entre sus dientes la mochila y comenzó a sacudir la cabeza. Y en ese momento Pablo se despertó ¡mamaaaaaaaaaaa! gritó ¡buaaaaaaaaaaaaaaaaa! -mis cosas, mi mochila ¡buaaaaaaaaaaaaaaa!.

Imágenes de un niño con su madre en el cuento todo listo

La mama de Pablo mando a un rincón a Nala y cogió un trapo y se puso a limpiar la mochila.

– ¡Buaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa! voy a ir con todo roto al cole, ¡buaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa!

– Hijo no te preocupes, mira… lo que estaba todo dentro de la mochila, está todo bien los lápices, el cuaderno…

– Pero la mochila está toda mordida… ¡buaaaaaaaaaaaaaa! lloraba Pablo sin consuelo. Tiene la marca de los dientes de Nala, pero todo tiene arreglo. Aquí en este costado, pondremos una etiqueta con tu nombre para que no se te pierda y… por este lado le pondremos una pegatina, has visto esta más bonita que antes. ¡Todo arreglado!.

– ¡A ver! ¡a ver! Pablo había dejado de llorar y intentaba comprobar lo que su madre decia. Estaba tan enfadado con Nala, tanto, tanto y nunca se había enfadado tanto con ella. Su madre comenzó a hablar.

Dibujo de un  iño con su perro– Nala es una cachorra y juega con todo lo que encuentra quizás el error fue nuestro, por dejar la mochila en el suelo, a su alcance.

– Nala lo miraba de reojo, estaba echada en el rincón, calladita y sin moverse, Pablo la miraba de reojo también, muy serio. Nalia movió timidamente la cola, Pablo le sonrió… y Nala saltó sobre él y comenzó a comérselo a lametazos, Pablo se resistía, pero ella insistió tanto que el enfado se le paso. Y este cuento terminó.

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