La humilde flor

Cuentos infantiles

Aquí os dejamos en nuestra página de cuentos infantiles este cuento que hemos encontrado por internet, la humilde flor.

Cuando Dios creó el mundo, dio color y nombre a todas las flores.

Y sucedió que una florecita pequeña le suplicó repetidamente con voz temblorosa:

– ¡No me olvides! ¡no me olvides!

Como su voz era tan fina, Dios no la oía. Por fin cuando termino su tarea, pudo escuchar esa vocecilla y se volvió hacia la planta. Todos los nombres estaban ya dados. La plantita no cesaba de llorar y el Señor la consoló así:

– No tengo nombre para tí, pero te llamarás Nomeolvides.

Y por colores te daré el azul del cielo y el rojo de la sangre. Consolorás a los vivos y acompañaras a los muertos.

Así nació el Nomeolvides o miosota, pequeña flor de color azul y rojo.

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